La capital salmantina es un lugar ideal para adquirir la mejor artesanía de la provincia.
Entre las actividades artesanales más destacadas está la tradicional filigrana charra, adornos de orfebrería en oro y plata con formas y estilos muy peculiares (veneras, pendientes, cruces y medallas); es típico el botón charro.
Se trabaja de manera espléndida el cuero, produciendo magníficos botos camperos, zahones, monturas.
También tiene fama la cestería, los bordados ornamentales y las formas alfareras que se mantienen fieles a su diseño y contenido.
La fabricación de cencerros para el ganado, los trabajos de cantería, la talla de madera, la fabricación de muebles y los trabajos en hierro forjado son otras tantas muestras del quehacer artesano.