Inequívoco signo de vinculación entre Gijón la ciudad - , el mar - el Cantábrico -, y la industria motor de desarrollo a lo largo del siglo XX.
Es Nordeste una estela, un mural. En su estructura alternan las superficies lisas con otras superpuestas, irregulares. Está el acero perforado, quizá para permitir que el viento se recree en ella, y cuando la luz colabora, el Nordeste parece recortado sobre el cielo y el mar. Y está el acero oxidado por el paso del tiempo, rojizo y duro, borracho de salitre y compañero de gaviotas que vienen a posarse sobre sus lomos.
Acero cortén. Joaquin Vaquero Turcios