La capilla original fue reconstruida después de la guerra civil. De reducidas proporciones, la planta está formada por un pequeño tramo rectangular de acceso, con un reducido coro de madera por encima del dintel de la puerta y por un ábside cuadrado cubierto con bóveda vaída intradosado. En esta capilla tuvo su sede el antiguo Gremio de Mareantes. Su fundación se debe a Antonia Valdés de Llanos.