Los arquitectos fueron Luis Bellido y Manuel Alberto García Rodríguez, éste último en la fase de restauración. Se inspira en el gótico bajomedieval español, con plata de cruz latina, enmascarada hacia el exterior y cabecera plana. La fachada con pórtico tradicional de gablete y rosetón central está flanqueada por dos torres con arcos triforados y rematadas por pináculos. Fue destruida parcialmente en 1936.