Aquí hubo un monasterio benedictino, existente ya a mediados del siglo XII, y de cuyo templo se conserva la portada. A pesar del deterioro, aún puede advertirse que es una portada de cierta riqueza escultórica, relacionada con la escuela de Villaviciosa y, por tanto, con el llamado románico culto.
Tiene dos arquivoltas lisas y otras dos decoradas totalmente; una con cuadrifolias al frente y el intradós, y otra con espirales al frente y tréboles en el intradós. La línea exterior ajedrezada se apoya en un león y sobre una figura no reconocible por su mala conservación. Los capiteles presentan temas vegetales, interesanes motivos zoomorfos y figuras humanas: animales enfrentados, monstruos, un hombre armado de palos y una escena de caza. Los fustes se dividen en dos partes por un bocel; los tres de la jamba izquierda y el central de la derecha parecen decorados en su mitad inferior con molduras en forma de sogueado , a veces entrecruzado y otras lineal.
Fecha: 1145