Situado en la peninsula homónima, es el centro del barrio de Cimadevilla, se ubica sobre los antiguos terrenos y búnqueres militares y fue recuperado el año 1989 para todos los gijoneses. Cuenta con vistas inigualables sobre la costa gijonesa, instalaciones deportivas en el sector oeste, unidas al Fuerte Viejo y la Casa de Piezas. En su sector este se conservan los restos de la muralla romana de la ciudad. Posee zona infantil, auditorio, cafeteria y mirador. Como elementos diferenciadores están dos obras escultóricas: "Nordeste" de Vaquero Turcios, en la Subida al Cerro, y el "Elogio del Horizonte" de E. Chillida, sobre el borde septentrional del cerro y que hoy es el símbolo universal de la ciudad de Gijón.