Es una iglesia románica del siglo XII que fue declarada Bien de Interés Cultural en 1982. Se encuentra emplazada, se cree, sobre restos de una construcción prerrománica anterior, y ha sufrido a lo largo de la historia varias reformas que han modificado su traza original. En la portada lateral sur se aglutinan elementos propios del románico, como capiteles con motivos vegetales o canecillos con representaciones humanas y geométricas, pero es en el ábside donde encontramos los canecillos más significativos y curiosos con representaciones de temática variada como un horno alquímico o un personaje con una barrica de vino.