CARTEL SEMANA SANTA BENAVENTE

Las tres cofradías más antiguas que procesionan en la ciudad son la Vera Cruz, Jesús Nazareno y el Santo Entierro. En 1943 se crea la Cofradía del Silencio y en 1999 se incorporan a las procesiones como sección de una de sus cofradías las Damas de Luz y Soledad. Con posterioridad se forma igualmente un grupo de niños cofrades para acompañar imágenes de las procesiones del Domingo de Ramos y de Resurrección.

En la actualidad cuenta Benavente con unos desfiles procesionales de tradición, que son muestra los diversos momentos y avatares por los que ha atravesado la localidad y su Semana Santa, pero también fruto de sus propias características y peculiaridades como comunidad humana y que conforman su personalidad. Unas celebraciones de Semana Santa que se pueden definir a camino entro lo rural y lo urbano, entre lo costumbrista y lo moderno, pero en cualquier caso muy dignas y en constante evolución, tal y como es propio de esta encrucijada de caminos que es y ha sido siempre Benavente.

Imágenes y pasos
Su imaginería viene a ser un compendio de las diferentes etapas históricas y gustos estéticos por los que ha discurrido a lo largo de su historia. Así se pueden observar retazos de sabor medieval (Ecce Homo) y ruralizante (Cristo de los Afligidos), junto a otros cargados de efectismo barroco (Paso de la Desnudez o Rodopelo, conocido popularmente como “El judío del clavo”). También se pueden encontrar en su imaginería procesional señales de la Semana Santa decimonónica fin de siglo, con imágenes ataviadas ricamente, con doseles al estilo andaluz, en una estética muy al gusto de la burguesía finisecular, impulsora y patrocinadora de las manifestaciones religiosas de aquel tiempo (Nuestra Señora de las Angustias, La Soledad, etc.). Con todo el patrimonio escultórico más importante de la Semana Santa benaventana es el aportado durante los años veinte del pasado siglo, en que se produce una auténtica renovación del fenómeno procesional y numerosos pasos e imágenes viene a enriquecer el repertorio iconográfico. En este sentido varias obras del afamado escultor valenciano Pío Mollar, como son El Yacente, La Oración del Huerto y Nuestra Señora de los Dolores, que suponen una aportación decisiva a la imaginería semanasantera. Estas obras se caracterizan por el colorido y la luminosidad levantina. Por último, en los años cincuenta, varias aportaciones provenientes de la escuela de Olot y El Arte Cristiano, obras de taller, pero muy significativas, vienen a engrosar el patrimonio cofradiero de la Semana Santa local, entre ellas el grupo de la Crucifixión, llamado también la Cuarta Palabra, La Verónica, Jesús en la borriquilla, etc. Una aportación singular y de gran personalidad es El Flagelado o Cristo atado a una columna, obra del escultor benaventano José Alonso Coomonte. A estas obras se sumarían otras recientemente el grupo San Juan y la Virgen camino del Sepulcro, del escultor Ricardo Flecha

Cofradías

  • Cofradía de la Cruz o de la Vera Cruz

La existencia de esta Cofradía se halla documentada por un pergamino que data de 1482, aunque se la presume con mayor antigüedad. Su función principal es la conmemoración del Jueves Santo con una procesión de disciplina que se denominaba “Procesión de la Cena”, la cual está suficientemente documentada desde 1602. Antiguamente la Cofradía recibía anualmente un situado de mil maravedíes por poner a un hermano cofrade en la puerta de Hospital de la Piedad durante la procesión de disciplina de Jueves Santo, a fin de que pida se rece por la salud pública de la villa. Esta costumbre perduró durante varios siglos. Su procesión principal es la de la Veracruz. Entre las imágenes que procesiona se encuentran: Paso de la Cruz; la Oración en el Huerto; Jesús llevando la Cruz; Paso de la Crucifixión, Virgen de la Soledad, etc.

Vestimenta: Túnica y caperuza morados, guantes negros, cíngulo amarillo, zapato negro y vara con su cruz.

  • Cofradía del Santo Entierro

Acompaña la procesión en que la Iglesia recuerda esta Santa Ceremonia. En el pasado celebraba el Viernes Santo con una solemne función y sermón llamado "del Descendimiento", el cual se celebraba en la Iglesia de Santa María del Azogue, y una vez finalizado se iniciaba la procesión. En la actualidad la Cofradía del Santo Entierro mantiene muchas de sus tradiciones e intenta recuperar otras perdidas.

Vestimenta: Túnica, caperuza, guantes, zapatos y cíngulo negros, y vara con la cruz.

  • Cofradía de Jesús Nazareno

El origen de esta cofradía puede encontrarse en una Hermandad fundada en 1604 y denominada del Dulce Nombre de Jesús, la cual tenía su sede en el Convento de Santo Domingo, recibiendo la misma el nombre de “Capilla del Nazareno”. A partir del año 1700 se documenta la institución de la Cofradía de Jesús Nazareno, centrada en el culto a la Pasión del Señor y con sede en la vecina Iglesia de Santa María del Azogue. Para esta devoción se dispone en este templo la denominada “Capilla de Jesús”. Las imágenes que procesiona esta cofradía son: Jesús Nazareno (del siglo XVI y autor desconocido) y la Virgen de los Dolores (obra del escultor e imaginero Antonio Prieto, data de 1768).

El fin primordial de la Cofradía de Jesús Nazareno es hacer una procesión el Viernes Santo de amanecida, imitando los pasos dados por Jesucristo en su Pasión. En el pasado los cofrades vestidos de nazarenos y cargados con una cruz a cuestas y los pies desnudos guiaban sus pasos hasta el Calvario, acompañados por los denominados hermanos de luz, que portaban hachas y cirios. Esta procesión y sus imágenes suscitaron siempre gran devoción entre el pueblo. El momento culmen de esta procesión se produce durante el Encuentro de las dos imágenes en la Plaza Mayor, produciéndose la “ceremonia de las venias” o reverencias entre ambas.

Vestimenta: túnica de color morado con capuchón y cíngulos amarillos, y portan una vara de color negro con la imagen de Jesús Nazareno.

  • Hermandad del Santísimo Cristo de la Salud:

Los orígenes de la Cofradía del Silencio o Hermandad del Santísimo Cristo de la Salud datan de 1943, momento en que veinticuatro caballeros se reúnen y acuerdan crear la Hermandad. Era el objeto de la nueva cofradía era el fomentar y contribuir al mayor esplendor de la Semana Santa benaventana. Procesiona acompañando al Cristo de la Salud (talla del siglo XVI) y a la imagen de Jesús Flagelado (1963), obra esta del artista benaventano Jose Luis Alonso Coomonte. Momento clave de esta procesión es la ceremonia previa a la misma que tiene lugar en el interior de la Iglesia de Santa María del Carmen de Renueva, desde de la cofradía. En la cual los hermanos del Santísimo Cristo de la Salud juran permanecer en silencio durante el recorrido procesional.

Vestimenta: túnica blanca, caperuza de terciopelo rojo con cíngulo rojo. Portan hachón para el desfile procesional y vara para el resto de actos.

Secciones:

Damas de la Luz y la Soledad

Constituye una sección de las Cofradías de la Santa Vera Cruz y el Santo Entierro.

Las hermanas de luz, se encargaban de acompañar a los hermanos cofrades alumbrando con faroles las imágenes de la cofradía, principalmente a la Virgen de la Soledad y la Virgen de las Angustias. Como distintivo principal, las hermanas de esta cofradía llevan durante las procesiones una medalla con la efigie de la Virgen de la Soledad y utilizan en los desfiles un farolillo.

Vestimenta: Las Damas de la Luz y la Soledad visten con una capa de terciopelo negro.